Cuatro hombres recibieron medida de aseguramiento en centro carcelario y uno fue enviado a detención domiciliaria, señalados de haber participado en el robo, asfixia e incineración de un comerciante en el municipio de Ubaté, Cundinamarca. Según la Fiscalía, los implicados harían parte de una organización criminal conocida como ‘Los Toches’. Ninguno de los procesados aceptó los cargos imputados.

Bayron Steven Gil Martínez, Freddy Giovanny Ramírez Rivera, Erick Alexander Rolón Serrano y Martín Steven Salazar Bello fueron enviados a prisión por decisión de un juez de control de garantías, al ser señalados como presuntos responsables del asesinato de Luis Miguel Rocha Calderón, un comerciante de Ubaté, ocurrido el pasado 23 de junio.
Por su parte, Teófilo Alfonso Rolón Botello, capturado en el lugar de los hechos portando munición, recibió medida de detención domiciliaria mientras continúa el proceso judicial.
Según la investigación adelantada por la Fiscalía, todos los implicados harían parte de la estructura criminal conocida como ‘Los Toches’, dedicada al sicariato y a otras actividades ilícitas en distintas zonas del país. Los cuatro acusados que fueron enviados a la cárcel habrían viajado desde Bucaramanga, Cúcuta y Medellín hasta Ubaté para coordinar los detalles del crimen.
Martín Steven Salazar Bello habría sido el encargado de dar la orden para ejecutar el crimen; Bayron Steven Gil Martínez cumplió funciones de vigilancia; mientras que Freddy Giovanny Ramírez Rivera y Erick Alexander Rolón Serrano, al parecer, intimidaron al comerciante de 58 años con una pistola en su domicilio, ubicado en el barrio San Francisco.
La fiscal encargada del caso detalló los cargos que se les atribuirán a estos hombres, así como las evidencias que sustentan la vinculación de los investigados con el delito.
“La Fiscalía General de la Nación, a través de esta delegada, cuenta con pruebas materiales, evidencia física y datos obtenidos de manera legal que nos permiten concluir de forma razonable que ustedes son coautores del delito de homicidio agravado en concurso con hurto calificado y agravado”, afirmó la fiscal.
A Luis Miguel Rocha le fueron sustraídas sus joyas, 250 millones de pesos en efectivo y dos pistolas de oro adornadas con diamantes. Tras el robo, fue golpeado en la cabeza y asfixiado; posteriormente, su cuerpo fue incinerado para borrar evidencias.
Para reunir las pruebas, las autoridades emplearon técnicas especiales de investigación, como interceptación de comunicaciones, análisis de registros telefónicos (CD-R), entrevistas, reconocimientos fotográficos y análisis morfológicos, entre otros métodos, lo que permitió identificar, localizar y capturar a los miembros de esta organización criminal.